domingo, 30 de junio de 2013




Por Gabriela Henchoz Castro

Sabemos que comer frutas es bueno para la salud. Lo que no siempre recordamos de ellas es que son valiosas auxiliares del cuidado para nuestro organismo, que tienen caudales de vitaminas, minerales, nutrientes y que además, comidas como es debido, y en cantidades necesarias, re-establece el equilibrio físico-psíquico del cuerpo humano y, que además, la naturaleza nos las regala para deleite del paladar.

"Muchas personas piensan que nuestro cuerpo está diseñado para comer una dieta alta en frutas. Nuestra disposición natural por lo dulce podría respaldar este gusto. La ciencia moderna indica que una dieta balanceada debería incluir una variedad de frutas maduras orgánicas, así como nuevos avances científicos apoyan a los nutricionistas para sugerir que una dieta alta en frutas con generosas dosis de hojas verdes vegetales cumple con los requerimientos energéticos y vitales necesarios (Rodrigo Crespo Apéstegui en su libro Comiendo pura vida.)”.

¿Por qué debemos comer frutas? Las frutas son el alimento más provechoso y efectivo nutricionalmente hablando. ¡Una fruta es puro alimento! Producen muy poco desecho metabólico, es por esto que permite una rápida eliminación de toxinas; y cuando el cuerpo puede liberarse de las toxinas, nuestra apariencia física mejora notablemente. Es una cadena, pues al estar desintoxicados, la vitalidad y la energía aumentan, nos sentimos más livianos nos mantenemos hidratados y depura el organismo (la piel, el cabello y las uñas se benefician).

Conectados con la naturaleza

Las frutas tienen glucosa que es un importante combustible del cerebro.

Muchos limitan su ingesta mientras otros no las consumen del todo gran pena ya que nuestro existe tanta variedad y al alcance de la mano como en la feria del agricultor cada semana

Las frutas de temporada no deben pasar desapercibidas, aportan grandes cantidades de beneficios para el organismo, son nutrientes necesarios y fundamentales, y contribuyen a un manejo inteligente de los desechos ya que las cáscaras y las semillas se pueden retornar al suelo directamente. Son alimentos vivos.

Las frutas por ser tan atractivas para nosotros ilustran cajas de cereales, mezclas y bocadillos; productos nada beneficiosos para la salud.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Q7kLSqjGflc

Las frutas debemos comerlas en su estado natural o preparadas de forma simple. También maduradas en su punto, a veces verdes pueden caer mal porque no han desarrollado sus azúcares y enzimas para una correcta digestión. Los componentes encontrados en los colores de las frutas frescas en su estado natural tienen propiedades curativas nunca imaginables.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=fMLiOPgyLik#!

Mitos caídos

Debemos comer fruta con el estómago vacío, preferiblemente como el primer alimento del día en la mañana. Ellas no necesitan ser digeridas en el estómago, es por esto que pasan directamente al intestino delgado para aportarnos sus nutrientes. Si comemos frutas después de cualquier otro tipo de alimento la fruta fermentará estos alimentos en su camino y nos causará gases o molestias. No es una buena costumbre comer frutas de postre, por ejemplo. 

Tampoco lo es un fresco de fruta con azúcar. El azúcar aumenta su capacidad de fermentación.

Un caso para comentar, ¡Coco mágico!

El coco es altamente nutritivo, cargado de vitaminas y minerales. Proporciona muchos beneficios más allá de su contenido nutricional. Además, el aceite de coco es de especial interés ya que posee propiedades curativas que ningún otro alimento posee.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ZZOR-Qd3QSg

Si solo mencionamos el agua de pipa, habría que decir:

• Contiene una gran cantidad de sales minerales como cobre, zinc, hierro, ácido fólico y fósforo. El mineral que proporciona más de la mitad de la concentración del agua de coco es el potasio. Es refrescante.

• Contiene vitamina A, necesaria para la piel y  la visión.

• Rica en magnesio, indispensable para el buen funcionamiento de los intestinos, sistema nervioso y el funcionamiento óptimo de los músculos.
También es rico en enzimas, minerales y vitaminas B.

• Como es rica en potasio, el agüita de pipa actúa como reguladora electrolítica provocando una mejor eliminación de toxinas por vías naturales. Es un suero natural.

El agua de coco es el líquido dentro de un coco joven. La leche de coco, puede ser una mezcla de pulpa de coco y agua de pipa.

¡El coco tierno, sin madurar, gelatinoso y delicioso es un extraordinario alimento!
No se prive de estar bien y sano comiendo frutas.



jueves, 27 de junio de 2013




El fuego (y bajo este bello paisaje enciende)

En la madera que se resuelve en chispa y llamarada
luego en silencio y humo que se pierde
miraste deshacerse con sigiloso estruendo tu vida
Y te preguntas si habrá dado calor
si conoció alguna de las formas del fuego
si llegó a arder e iluminar con su llama
De otra manera todo habrá sido en vano
Humo y ceniza no serán perdonados
pues no pudieron contra la oscuridad
—tal leña que arde en una estancia desierta
o en una cueva que sólo habitan los muertos


José Emilio Pacheco

miércoles, 19 de junio de 2013

Dalton en Literofilia.com

Dalton fue poeta de amores torrenciales, dijo Viglietti

Roque-Dalton-Sepia

Erika Henchoz, editora de Literofilia

Selección y recopilación

La vida paga sus cuentas con tu sangre y tú sigues creyendo que eres un ruiseñor. R. Dalton
“Nadie tan latinoamericano como Roque Dalton y nadie tan multitudinario.  En vez de células, su cuerpo contenía a todas las muchedumbres de América Hispana, a los de a pie, a los hacelotodo. Por sus poros respiraban los bosques, las lianas, las montañas de su patria. En sus huesos, la médula era verde y en su linfa húmeda germinaban la yerbabuena y la santamaría. Muchacho flaco, ojeroso, sonámbulo, se comía las uñas y odiaba las inyecciones de vitamina B. Como San Tarcisio, fue de los cristianos primitivos, de los escondidos en las catacumbas durante el imperio romano; a Roque lo patearon en las cárceles clandestinas, y las únicas hostias que se le metieron al corazón fueron los trozos de pan que él quiso repartir y le devolvieron como pedradas…”.
Así subraya entre líneas de buen recuerdo, amor y coraje Elena Poniatowska en el prólogo de uno de los poemarios de Roque, “Un libro levemente odioso”.
Roquito hacía reír hasta las piedras dijo, por su parte, Eduardo Galeano, “Hacía reír porque rompía los lugares comunes. Nadie menos solemne que Roque Dalton, nadie más capaz de hacer reír hasta las horas negras, más dispuesto a aventarse a pecho abierto contra el peligro, nadie más accidentado”.
“Vengan, ya llegó Roque”, en la escuela Roque era el ombligo del recreo, Roque el corazón de la manzana, Roque la mirada en el centro. También en la universidad era el líder. Violento, purificador, Roque los echaba a andar, los expulsaba del tiempo, los sacaba de su envoltura humana, los aventaba al amor, a la profunda noche amorosa, a la poesía de todos, la que se dice en la calle, la que se canta, la de los trovadores”, palabreó con amor Galeano.

Porque Roque  fue para nadie más que para sí,  un pobrecito poeta

Fue  poeta de amores torrenciales por los suyos. “Por los pobres más pobres de su Salvador amado y armado” increpa Viglietti en su canto; y el que nunca entendió como su país podía llamarse así.
Nació en la barriada San José, en San Salvador,  El Salvador un 14 del mes de mayo, y lo asesinaron a traición en su propia patria, un 10 de mayo, de 1975,  a los 39 años (le faltaron 4 días para cumplir 40); dos años después de haberse enfilado en el Ejército Popular del Pueblo (EJP). Fue perseguido, juzgado y ejecutado por sus mismos compañeros. Su cuerpo fue dejado en el monte.
Había dejado su militancia por desavenencias políticas desde 1967. Sale del país y regresa en 1973.  Su vida transcurre en una época en la que la izquierda de su país vivió una represión sin medida y que se saldó con miles de fusilados. Los hechos son testimonio en su novela Miguel Mármol.
Estudia Derecho y Antropología en las Universidades de el Salvador, Chile y México. Trabaja como periodista y se dedica a la literatura.
Su padre, migrante norteamericano, lo educó con  los jesuitas, y confesándose Roque católico, a los 22 años ingresó altivo en el Partido Comunista Salvadoreño. “Su actividad literaria corre paralela a la militancia revolucionaria y el reconocimiento de su valía como escritor coincide a su vez con las primeras encarcelaciones. Miembro del Círculo Literario Universitario junto con Otto René Castillo, nuestro querido siempre, Manlio Argueta, Roberto Armijo y Alfonso Quijada, entre otros. Roque ostentó  el Premio Centroamericano de Poesía en tres ocasiones (1956, 1958 Y 1959) y el Premio Casa de las Américas por Taberna y otros lugares, considerado como su mejor libro. Fundador del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), muere asesinado en 1975 por compañeros de esa organización”, dicen sus biógrafos.
Para el Premio Casa de las Américas, el jurado estuvo constituido por Efraín Huerta, de México: José Agustín Goytisolo, de España; Antonio Cisneros, de Perú: René Depestre, de Haití:  Isadora Aguirre, de Chile quien en 1999 le dedica  la novela Carta a Roque y Roberto Fernández Retamar, de Cuba.  El jurado tuvo que elegir entre 221 participantes. La decisión fue sin embargo unánime, y premió, no sólo a uno de los poetas más “vitales y removedores ” de América Latina, sino también a uno de los que mejor han sabido conjugar el compromiso político con el rigor artístico.
Por su militancia política no escapa de las cárceles y el destierro, donde llega a vivir a Guatemala, México, Cuba, Checoslovaquia, Corea, Vietnam del Norte y otros países. Procreó con Aída, su esposa a  Roque Antonio quien murió en octubre de 1981, durante la guerra civil, Juan José y  Jorge Dalton.

Poesía de anécdotas

No se puede negar su influencia entre poetas salvadoreños y centroamericanos que le siguen. Ha sido profusamente traducido, y aún hoy su obra cuenta con muy buena crítica.  Produjo también ensayo ideológico, artículos periodísticos y narrativa experimental, con lo cual se ganó la vida.
Al merecer el Premio Casa de las Américas, Roque Dalton ofreció una de las entrevistas más importantes  que se le conoce, a Mario Benedetti en 1969, justo en La Habana. Consultado sobre la trayectoria de su poesía, responde:
“Al igual que un gran número de poetas latinoamericanos de mi edad, partí del mundo nerudiano, o sea de un tipo de poesía que se dedicaba a cantar, a hacer la loa, a construir el himno, con respecto a las cosas, el hombre, las sociedades. Era la poesía-canto. Si en alguna medida logré salvarme de esa actitud, fue debido a la insistencia en lo nacional.
El problema nacional en El Salvador es tan complejo que me obligó a plantearme los términos de su expresión poética con cierto grado de complejidad, a partir por ejemplo de su mitología. Y luego, cierta visión del problema político, para la cual no era suficiente la expresión admirativa o condenatoria, sino que precisaba un análisis más profundo. Esto me obligó a ir cargando mi poesía de anécdotas, de personajes cada vez más individualizados. De ahí provienen ciertos aspectos narrativos de mi poesía, aunque, llegado a determinada altura, tampoco resultaron suficientes y debieron ser sustituidos por una suerte de racionalización de los acontecimientos. Viene entonces mi poesía más ideológica, más cargada de ideas”.

Uno no podía estar con Roque sin estar riendo, dice Ernesto Cardenal

En Varadero compartieron playa. “Hay una foto de cuando mi primera visita a Cuba, en la que estoy con Roque Dalton en la playa de Varadero, los dos en traje de baño, y los dos estamos tan flacos que parecemos dos insectos, y los dos nos estamos riendo”.
“Una vez me dijo en Cuba muy serio pero siempre riendo: _Cuando te oigo hablar de los obispos de Nicaragua me parece que estás hablando de los dirigentes del Partido Comunista de mi país, que son unos cabrones. Pero por eso mismo yo no salgo de mi Partido, porque hay que componerlo desde dentro y no dejárselo a los cabrones”.
También me dijo en otra ocasión: “Los Partidos Comunistas de América Latina son lo más corrompido que te podés imaginar. Te hablo con conocimiento de causa porque soy miembro militante del Partido Comunista de El Salvador. Pero yo entré porque creo que las personas decentes deben entrar a estos partidos y no dejarlos sólo a los cabrones”.
“He relatado en mis Memorias que él nos contaba que lo pusieron a recaudar fondos, y algunas veces en el fin de semana se bebía esos fondos. Le hicieron un juicio, y lo iban a expulsar, y entonces él recurrió a la autocrítica. Le era fácil porque en el colegio jesuita había estado acostumbrado a la confesión. Hizo una confesión muy humilde y todos los camaradas lo elogiaron, menos un comunista viejo, un sastre, que dijo que él no se dejaba engañar, que esa autocrítica había sido para recibir elogios como los estaba teniendo, y que lo que hizo lo volvería a hacer. Y Roque reconocía que el viejo había tenido razón.
También en Cuba nos contaba Roque a Cintio Vitier, a Fina su esposa y a mí, que cuando estuvo preso en El Salvador, como se negaba a hablar lo iban a fusilar al día siguiente. Lo que más le aterraba no era la muerte sino lo que le dijeron que iban a decir: que antes de morir él había delatado a los compañeros. Ciertas cosas que ellos ya sabían iban a decir que las sabían por él. Desesperado se arrodilló en la cama de la celda, y oró a Dios diciéndole que era ateo y no podía creer en él, pero que hiciera un milagro. Y nos dice: “La suerte loca hace que esa noche haya un terremoto y se cae la cárcel y yo me escapo”. Le dice Fina: “Nosotros le damos otro nombre”. Desde entonces cuando conversábamos con Roque y aludíamos a Dios decíamos “La Suerte Loca”.
También suele hacer bromas y burlas acerca de él mismo. Tenemos por ejemplo aquel poema titulado No, no siempre fue tan feo, que comienza:
Lo que pasa es que tengo una fractura en la nariz
que me causó el tico Lizano con un ladrillo
porque yo decía que evidentemente era penalti
y él que no y que no y que no
nunca en mi vida le volveré a dar la espalda a un futbolista tico
el padre Achaerandio por poco se muere del susto
ya que al final había más sangre que en un altar azteca
y luego fue Quique Soler que me dio en el ojo derecho…
Hablando jocosamente de su país decía que había que dar premios de resistencia por ser salvadoreños. Y también dice:
Todo es posible en un país como éste
que, entre otras cosas tiene el nombre más risible del mundo:
cualquiera diría que se trata de un hospital
o de un remolcador”.

Villalobos nunca pagó su crimen

Se dice que Dalton muere a manos de Joaquín Villalobos quien después de abandonar el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional formó un partido centrista, el Partido Demócrata, que se disuelva en 1990. Además de Joaquín Villalobos, Alejandro Rivas Mira y Vladimir Rogel Umaña figuran como responsables de la ejecución.
Así lo reconoce Villalobos en una entrevista exclusiva aExcélsior cuando dijo que el asesinato del destacado escritor Roque Dalton es el error más grande que haya cometido en su carrera política como integrante del «colectivo» que decidió tal acción. Un «tribunal», del cual Villalobos «no quisiera hablar», lo condenó a muerte bajo cargos de «sedición», de «ser agente del enemigo y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)».   Pruebas fehacientes de los cargos que se le imputaron nunca fueron presentadas, por lo que años después  las acusaciones  fueron «totalmente devaluadas»;  se trató de un asesinato político sin justificación de ninguna índole, publicó Excelsior.
“Un manto oscuro se tendió sobre las verdaderas causas que llevaron al crimen de Dalton, quien además de  ser un destacado poeta, era un teórico de la lucha armada latinoamericana, con antecedentes de persecución, cárcel y exilio sufrido por las dictaduras de turno en su país.
Al interior de la izquierda salvadoreña el «caso Dalton» ha sido un tabú del cual no se habla para «no provocar asperezas ni dividir a la ex guerrilla», según se leía en el diario mexicano  el 16 de octubre del 2009.
Villalobos partió a Inglaterra a estudiar en Oxford. Nunca pagó por su crimen. “Ahora Villalobos es un crítico abierto de la izquierda de El Salvador y él también ha sido públicamente crítico de todos los movimientos de izquierda de otros países latinoamericanos, cercanos al presidente venezolano Hugo Chávez”, según reportes en Internet.
En 1993 ‘relató’ a los hijos del poeta las circunstancias del asesinato. Sobre ese relato, el  Excelsior de México es que realiza la publicación que se alude.

La vida no vale nada si ignoro que el asesino cogió por otro camino y prepara otra celada

“Joaquín Villalobos, quien ahora se proclama abanderado de una izquierda distinta y al parecer goza de la admiración de varias personalidades del mundo democrático, es nada más y nada menos que uno de los asesinos de mi padre, el poeta salvadoreño Roque Dalton García”, dice su hijo Jorge Dalton.
“Villalobos está muy lejos de pertenecer al círculo de amigos entrañables como Sergio Ramírez, Jesús Díaz, Raúl Rivero o Heberto Padilla, que por sus ideas, han sufrido destierro, cárcel, marginación y duras críticas de la izquierda tradicional latinoamericana. Joaquín Villalobos, es un oscuro personaje que pesa sobre sus hombros no sólo el cobarde y vil asesinato de Dalton, sino el de otras personas que engrosan la larga fila de desaparecidos en la más pequeña nación centroamericana.
“El ex comandante guerrillero, Atilio en esa época, vive tranquilamente, como lo hacen los ex militares genocidas salvadoreños que ordenaron el asesinato de las monjas norteamericanas en los años ochenta… enlutó muchos hogares salvadoreños con crímenes que han quedado impunes de la misma forma que ha sucedido con Monseñor Romero y los curas jesuitas asesinados por el gobierno militar, al cual Villalobos, combatía con tanta heroicidad”.
“Quisiera que alguien de esta izquierda democrática a la que Villalobos ya pertenece me respondiera ¿qué diferencia existe entre los genocidas argentinos, chilenos, guatemaltecos, salvadoreños y uruguayos que mataron y torturaron a diestra y siniestra y un también ex militar llamado Joaquín Villalobos, que a los crímenes cometidos por los justifica llamándolos cínicamente: “errores de juventud”? ¿Qué diferencia existe entre el crimen del poeta guatemalteco Otto René Castillo, el asesinato del escritor argentino Francisco Urondo, el crimen del poeta Leonel Rugama en Nicaragua, el crimen atroz perpetrado contra el cantautor chileno Víctor Jara y el magnicidio del poeta Roque Dalton en El Salvador?, reclamó Julio, su hijo.
Y  la pregunta del dolor. ¿Hubo juicio?  Se habla de un juicio, que Dalton murió por fusilamiento, ¿cuál es la realidad?  “- Sí, hay un juicio… un juicio, te voy dar incluso una incidencia de ese juicio que nunca se la he dicho a nadie; creo que fueron dos momentos del juicio. En uno de esos dos momentos llegó Felipe Peña, uno de los fundadores de las Fuerzas Populares Liberación (FPL)- con un pensamiento renovador totalmente distinto al que tenía Cayetano Carpio (Marcial)-, una de las gentes que admiré y quiero mucho, era casi un hermano para mí, igual que Rafael Arce, y él me hizo una reflexión que te digo no se me olvida nunca porque tenía razón y me dijo: «Mira, están cometiendo un gravísimo error»; simultáneamente habían otros, no voy a profundizar más, que nos recomendaban que lo hiciéramos; pero Felipe me dijo, «esto que están haciendo ustedes aquí, está totalmente amañado».
¿Qué capacidad, en el contexto de clandestinidad, con gente muy joven, sin ninguna formación profesional puede tener valor un juicio? Evidentemente, que aquello más parecía un juego, no había ninguna posibilidad de acumular pruebas, la posibilidad de defensa era incipiente; en ese sentido, yo me atrevería ahora a llamar juicio a aquello; no fue nada más que crear las bases para poder terminar de acometer la falta grave. Si hay una parte de la historia del proceso nuestro como organización que yo quisiera borrar, sería esa, rectificar y tener a Roque entre nosotros. Indiscutiblemente no hubo juicio, aunque nosotros hayamos dicho que eso fue un juicio. Entonces se llega a esa conclusión y se toma la medida de pena de muerte por fusilamiento por llamar a la insubordinación y se le pone la carga de que era agente enemigo, etc.
A estas alturas no me gusta ni decirlo, porque no tenía ninguna correspondencia con la realidad y es que esto tiene que ver con el nivel de fanatismo y romanticismo con el que se nace”, reconoce Villalobos a su entrevistador, Julio Dalton de 40 años de edad, entonces.

Obra publicada sobre él y de él

Veinticuatro años después de su asesinato, en 1999, el poeta y pintor salvadoreño Javier Alas publicó la primera biografía bajo el título Roque Dalton, el turno del poeta (Editorial Delgado, El Salvador). En 2002, Alvarenga sacó un trabajo más extenso, El ciervo perseguido. En 2006,  Melgar Brizuela defendió en el Colegio de México una extensa tesis doctoral sobre el autor del Poema de amor y en 2010, Alvarenga culminó su tesis sobre Dalton, defendida en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.
Obra publicada daltoninana: Mía junto a los pájaros, poesía, San Salvador, 1958; La Ventana en el rostro, poesía, México, 1961 reeditada en San Salvador, 1979; El Mar, poesía, La Habana, 1962; El Turno del ofendido, poesía, la habana, 1963. Se dice que con este libro se consolidó como el poeta salvadoreño  más relevante de su tiempo.
Los Testimonios, poesía, La Habana, 1964; Poemas-Antología, poesía, San Salvador, 1967; Taberna y otros lugares, poesía, Premio Casa de las Américas, La Habana, 1969, (reeditado varias veces); Los Pequeños infiernos, poesía, España, 1970; Las Historias prohibidas de Pulgarcito, poema collage, México, 1979, (reeditado varias veces); Pobrecito poeta que era Yo, novela collage, Costa Rica, 1976; Poemas Clandestinos, poesía, Costa Rica, 1981; Poesía elegida, poesía, Honduras, 1981; En la humedad del secreto, Antología poética, El Salvador, 1994; Publicó algunos ensayos como: El Salvador (Monografía), Un libro rojo para LeninCésar Vallejo, La Habana, 1963;  El intelectual y la sociedad, 1969. ¿Revolución en la revolución? y la crítica de la derecha, La Habana, 1970.  Miguel Mármol y los sucesos de 1932 en El Salvador, 1972.
Daltónica, de Benedetti y Viglietti  ¡Canción y  poesía!


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NOTA DE LA EDITORA: Escritores del Mes http://www.youtube.com/watch?v=Fj7_ydqCv3A&feature=player_embedded

Samuel Rovinski en Abedul Literario de Literofilia.com. 


Rúbrica Rovinski tiene la dramaturgia, el cuento y el documental nacional

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Por Erika Henchoz

Fotos Esteban Chinchilla

Como quien observa en silencio un campo repleto de abedules añosos,  sobre  suelos frescos, sueltos y arenosos, se descubren una infinidad de historias hermosas. Se dice que los abedules rechazan los suelos secos, y que no les importan los ‘encharcados’. Sus frutos son pequeños cilindros que al madurar empiezan a desintegrarse en numerosas y diminutas sámaras que disemina el viento, como el bellísimo diente de león que desaparece entre recuerdos. Así nos asomamos, pues, al caudal escrito por este personaje de la cultura nacional. Un señorón, cordial, ameno, cargado de experiencias y satisfacciones, muchas.
Dramaturgo, aunque desde niño se inició como cuentista, autor de novelas, ensayos, crítico y comentarista literario, guionista, cineasta, promotor como pocos del medio cultural;  de la camada liceísta, compartió recreos y  sudadas  en la Buenaventura Corrales donde ricos y pobres comían y mejengueaban unos encima de otros, sin pecados ni culturas concebidas. Fundador de la Garbo, Istmo Film, diplomático entre finales y principios de los gobiernos de don Pepe y Daniel (a mediados de los setenta),  director del Teatro Nacional,  de familia inmigrante judía, nacido  en la Bíblica y finalmente, se podría agregar que se  crió en pleno ‘Chepe’ como diría el vecino de al lado.
Abedul Literario comparte con literos  parte de la vida y obra de don Samuel Rovinski Gruzko, un costarricense estimado que ya casi alcanza sus 80 vueltas al calendario.  Nacido un 28 de noviembre de 1934,  siempre se da el gusto de disfrutar muchas cosas: música, lecturas, familia y amigos que se acercan a su casa en Sabana Norte, donde en medio del comercio quedó enclavada su casa que él mismo construyó hace ya varias decenas de años.
Es, a juicio y recuerdo de muchos, el dramaturgo que más público ha convocado al teatro,   a los colegios, las escuelas y  parques. Entre esos testigos mudos, perdidos en el tiempo o sin haber sido conocido por los más jóvenes, no escapa el Teatro Carpa del entonces Alfredo Catania,  inaugurado en 1978.
Su obra se ha sustentado, muy naturalmente, por la realidad del entorno político y social de nuestra sociedad, sobre todo el aspecto social  que resalta en ella.
Se recuerda fácil  cuando se habla de Las fisgonas de Paso Ancho, que la gente se sentaba en el piso de  la Carpa,  y todavía quedaban fuera algunos de ellos. Rovinski reunió como ningún otro dramaturgo del país a miles de espectadores, y los acercó a las tablas gracias al uso de un  lenguaje común,  popular,  para crear un nuevo público en el teatro.
Las fisgonas de Paso Ancho es una obra muy corta que habla sobre la curiosidad de la gente, sobre la vida íntima que es violada por los medios de comunicación, de ese peligro que siempre existe de la magnificación de los hechos reales por parte de los medios como la televisión, la radio o los periódicos”, así lo explica en conversación con Rafael Cuevas Molina. Y dice, además,  ”en otras obras he perseguido otros objetivos. En Atlántida (1960), mi primera obra, el tema son las utopías ¿hasta dónde puede llevar la persecución de una utopía? La búsqueda del mejoramiento de una sociedad a veces se desvía hacia una sociedad totalitaria. La lectura de Steimbeck, por ejemplo, me presentó las huelgas y el comportamiento de los huelguistas en los Estados Unidos en la década del treinta, y eso me motivó a escribir Los agitadores, para ver qué es lo que lleva a la lucha obrera y cómo los rompehuelgas rompen la hermandad entre los huelguistas. Gobierno de alcoba trata, a mi juicio, del peligro del cambio de poder a través de una revolución, pero que, a la postre, no mejora a la sociedad. El laberinto es sobre la responsabilidad del científico o de la paranoia del individuo o de la sociedad de buscar enemigos sin razón. Gulliver dormido es eso, el análisis de los discursos de los políticos de diferente posición ideológica. Ahí está el cura, el filósofo, el presidente y así, todos los discursos que confluyen sobre una crisis que despierta la acción de la gente”.

Testigo de excepción

Más allá de estas reflexiones de su obra,  atrae igual en Rovinski su  amistad con Alejo Carpentier, con Julio, siempre, Cortázar, con Carlos Fuentes, Sergio Ramírez; con Littin, Miguel con quien filmó junto con otros un cuento de Skármeta. Se dice que asistió, sin poder llegar a conocerlo personalmente, al entierro de Miguel Ángel Asturias en París;  y  si de Costa Rica se trata,  amigo y socio muy  cercano de Oscar Castillo, Toño Yglesias,  Nico Baker, así como también  de sus colegas  dramaturgos,  aún cuando muy distintos a él, Daniel Gallegos y don Alberto Cañas.
Como buen ingeniero civil,  graduado en México, don Samuel planeó, proyectó, diseñó y administró su carrera  de escritor en forma autodidacta. Llevó durante su estadía en Francia, un curso de cine de un año en París.
De lo escrito, Rovinski obtuvo ya varios Premios Nacionales Aquileo J. Echeverría en cuento con La hora de los vencidos (1963), en novela con La ceremonia de casta (1976),  Las fisgonas de Paso Ancho (con  más de 19 reimpresiones en la ECR), Un modelo para Rosaura(Premio Editorial Costa Rica 1974 y Premio Nacional Aquileo Echeverría en teatro 1975), El martirio del pastor (finalista del Premio Casa de las Américas, 1982).
¿Cómo está usted  don Samuel?
En estos momentos me estoy restableciendo de una operación que se complicó debido a una contaminación por bacterias.
Arrancó el año 2013, ¿hay algo que le motivaría hacer?
Ningún proyecto en especial. Estoy en una etapa de recolección de memorias y disfrutando de la compañía de mi familia y de mis mejores amigos y amigas.
¿Lee poesía don Samuel?, ¿es usted también poeta?
Me gusta leer poesía, pero soy un mal catador. Hice mis pininos cuando joven, pero terminé orientándome hacia la prosa y la dramaturgia.
¿A quiénes lee en este momento ?
Leo constantemente una gran variedad de libros que me suministra mi hija que también escribe, sin preferencia alguna. Pero me inclino más por la filosofía, la historia y las novelas.
Usted siempre ha transmitido confianza, ¿siendo diplomático, se sintió Usted bien querido?
En ese ambiente diplomático nunca se sabe si es querido, odiado o indiferente. Mi actitud es de respeto y honestidad, y espero lo mismo de un interlocutor.
Comprometido como toda la intelectualidad y los artistas del país en favor de la revolución sandinista de entonces  y en medio de esa  época centroamericana tan convulsa que tocó vivir a muchos, conocí a don Samuel cuando fundaba, en 1977, la Sala Garbo e Istmo Films. Tuvimos la dicha, muchos, de llenar las butacas recién estrenadas de la sala para el disfrute de un súper buen cine alemán, sueco, belga, español e italiano, entre otros, que a través de festivales proyectaban por semana.
Usted fue Ministro Consejero y Agregado Cultural en Francia,  ¿fue durante la última administración de don Pepe?
Inicialmente en el Gobierno de don Pepe y luego en el de Oduber. Tres años en total. Del 72 a 1975.
¿Cómo fue su relación con don Pepe?
Fue muy cordial. En las ocasiones que conversamos fue de literatura y filosofía.
Su estadía en París como agregado cultural, le permitió acercarse a escritores cumbres como Alejo Carpentier, que fue con quien más cerca estuvo ¿Cómo se conocieron?
Nos veíamos en los actos diplomáticos. El maestro era agregado cultural de Cuba y yo ministro consejero y agregado cultural de Costa Rica. También nos visitamos en nuestros respectivos apartamentos. Fue él quien me impulsó a escribir novelas, con sus buenos consejos. Y siempre me agradeció haber escrito el primer comentario a la salida de su hermoso libro Concierto barroco en el periódico La Nación.

***

Rovinski comentó cierta vez que por cuestiones de orden alfabético, las delegaciones de Costa Rica y Cuba siempre se sentaban juntas en los actos protocolarios, “y gustándole mis cuentos, Alejo Carpentier me preguntó por qué no escribía novela y yo le expliqué que no tenía la disciplina requerida”. “Está usted equivocado –me dijo– el método que yo utilizo para escribir es trabajar dos horas antes de ir a la Embajada, nada más, porque es la hora en que yo me siento más creativo. Cuando regreso por la tarde reviso los textos y a veces quito algunas cosas. Ese es mi sistema de trabajo”. “Yo le pregunté por qué trabajaba solo dos horas y me dijo: Porque la capacidad creativa es de dos horas, y lo que usted escribe después generalmente es entusiasmo que lo arrastra y, cuando después revisa, o lo elimina todo o quita la mayor parte”.
¿Y con Julio Cortázar?
A petición de Carmen Naranjo, entonces ministra de Cultura, Sarita (su esposa)  y yo lo invitamos a cenar a nuestro apartamento, para transmitirle el deseo de la ministra de que visitara Costa Rica, para dar una conferencia en el Teatro Nacional. A partir de entonces establecimos una cordial amistad. En Costa Rica lo acompañamos en todas las actividades programadas. Cuando leyó mi novela Ceremonia de casta se expresó de ella con mucho entusiasmo y la propuso a la editorial Gallimard. Sin embargo, el proyecto se frustró por razones que no deseo comentar.
No lo dice don Samuel, pero se recuerda que Cortázar dio varias conferencias en el Teatro Nacional. Abarrotado. Era un hombre tan alto como violentamente dulce,  comentaban sus amigos. Al final de este escrito, Cortázar narra cómo fue ese arribo a Costa Rica.
¿Don Samuel, y su relación con Fuentes?
Lo conocimos cuando llegó de embajador de México a París, pero no tuvimos ocasión de establecer una amistad, porque se nos acercaba el tiempo de regresar a Costa Rica. Por fortuna, cuando llegó a una conferencia sobre educación a nuestro país, iniciaba yo el programa de entrevistas De escritor a escritor y Carlos Fuentes fue mi primer entrevistado en el SINART. A Octavio Paz no tuve la suerte de conocerlo personalmente.
¿Y Sergio Ramírez?
Sergio Ramírez es nuestro amigo de más de cuarenta años y hemos mantenido igualmente una excelente relación literaria.
De Istmo Film y  la Sala Garbo, la época en que ustedes produjeron documentales, extraña esa efervescencia cultural, además de política, solidaria?
Por supuesto que sí. Tanto que decidí escribir La ruta de los filibusteros, basada en la filmación de La guerra de los filibusteros, del tiempo de Istmofilm, y que ahora ha sido publicada por la EUNED.

De su programa de Escritor a escritor, ¿conserva  copias de las entrevistas?  ¿Sabe si existen aún en el 13?
Conservo copias de todas las entrevistas. Supongo que Canal 13 tiene los originales. Hay entrevistas además de Fuentes, de Fernando del Paso, Vázquez Montalbán, Rosa Montero, Manuel Vincent, Heredia y algunos otros escritores latinoamericanos. Entre los nuestros a José León Sánchez, Tatiana Lobo, Julieta Pinto, Daniel Gallegos, Beto Cañas, Abel Pacheco (todo dicharachero por lo que quedó muy bien).
Usted don Samuel siempre fue protagonista de la actividad cultural nacional, hasta de la creación de la Plaza de la Cultura, y lo sigue siendo de algún modo  ¿Le hubiese gustado ser Ministro de Cultura? ¿A qué área le hubiera metido el hombro?
Nunca me interesó el Ministerio de Cultura. Sí me atrajo la dirección del Teatro Nacional.
Conoce el nuevo proyecto de ley sobre Premios Nacionales?
No lo conozco.
¿Y la Ley General de Cultura que se discute?
 Tampoco la conozco. La cultura no se maneja con actos burocráticos. Existe porque sí.
¿Siguen siendo las fisgonas de Paso Ancho, continúan igual de críticas?
Las tres fisgonas se mantienen vivas en Paso Ancho, cuando están en el escenario. No ejercen la crítica de los acontecimientos: la provocan.
¿Cómo observa el trabajo actual en teatro: montajes y dramaturgia?
No me corresponde hacer una radiografía del movimiento actual del teatro costarricense; mejor dicho, del teatro que se presenta en Costa Rica. Tengo una posición distinta a la de las autoridades culturales y de los numerosos grupos actuales que hacen teatro. Pienso que la posición original de las autoridades y la gente de teatro de las décadas 60, 70 y 80, era la correcta: una Compañía de Teatro con elenco oficial y una programación de alto nivel; una política de acercamiento y formación de un público inteligente y su irradiación a los diversos cantones del país.
¿Cuántos años estuvo al frente del Teatro Nacional?
Dirigí el Teatro Nacional durante cuatro años y medio. Logré la modernización del funcionamiento del teatro, el cuidado en su mantenimiento y restauración, la agilización de la administración, el inicio de la instalación de un moderno sistema contra incendios (que no se continuó a mi salida) y otros adelantos que no es necesario enumerar aquí. Por otra parte, hice todo lo posible para sostener una programación de alto nivel, di la oportunidad a los jóvenes pianistas del maestro Skloutovsky de enfrentarse a un público conocedor. Igualmente me empeñé en darle la entrada a los buenos grupos de ballet. Hoy me da gusto ver la permanencia del hermoso ballet El cascanueces, de Tchaikovsky, como cierre de temporada, que se inició con el talentoso Ballet Juvenil del maestro Pedro Boza.
¿Qué cambios le gustaría se registrasen en el país en cuanto a políticas culturales con el fin de apoyar más a nuestros artistas?
Las políticas culturales deben ser orientadas a estimular a creadores y maestros capaces de elevar el nivel de las diversas especialidades propias de la cultura.
¿Es la literatura la gran olvidada de nuestro entorno cultural, cómo lo sostienen los escritores?
El fenómeno curioso de la literatura en nuestro país es el admirable crecimiento en la edición de libros y la lamentable disminución en el número de lectores.
¿Goza nuestra cultura de buena salud?, ¿cómo podría mejorarse?
¿Podrá brillar la cultura costarricense como lo deseamos? El tiempo lo dirá: su paso es inexorable.

***


Don Samuel ha sido un ávido lector de narrativa y, por supuesto, de teatro. Su vocación por el teatro cree que empezó en México, por el respeto que le merecieron los actores de Queja contra desconocido, que está basado en El proceso de Kafka. “Éramos veinte personas nada más en el teatro y la obra duraba tres horas. Después fui a un teatro “bodeville” y estaba repleto, éramos como trescientas personas. Era buen teatro también y eso me llevó al convencimiento que hay muchos tipos de teatro, pero mi respeto más grande es al teatro auténtico y honesto”.
“Después de las largas lecturas que hice de los autores que me gustaron, desde Ibsen hasta Miller, yo me fui más por Miller que por Ibsen, pero entre ellos hay una diferencia de casi ochenta años, de manera que no era para subestimar a Ibsen, que es uno de los grandes dramaturgos de la historia, pero Miller me dio a mí la idea de lo que era mi preocupación: el individuo en sociedad y lo que esta hacía con ese individuo. Me pareció que era el autor representativo de esto”.

Cine y documentales

Istmo Film se crea en el 77 , iniciaron como socios también Carmen Naranjo y Sergio Ramírez, pero se retiraron al poco tiempo. La empresa produjo La insurrección con recursos alemanes,Fray Bartolomé de las Casas, el cuento de Skármeta con Miguel Littín en Nicaragua, La guerra de los filibusteros, financiado por la UNESCO, El Salvador vencerá, Nicaragua: patria libre o morir, los socios se comprometieron en la lucha contra Somoza. Del país se sentía el clamor por la justicia, por lo que estos documentales fueron muy bien recibidos.
Luego como guionista, don Samuel trabajó en EulaliaAsesinato en el Meneo, y su dilecta, La ruta de los filibusteros.

Obra publicada

Entre sus títulos principales están Gobierno de alcoba (1967), El laberinto (1969), Las fisgonas de Paso Ancho (1971), Un modelo para Rosaura (1974), El martirio del pastor (1982),Gulliver dormido (1985), Génesis (2006). No menos rica es su obra narrativa, en la que figuran obras como La hora de los vencidos (1963), La pagoda (1968), Ceremonia de casta (1976),Cuentos judíos de mi tierra (1982), Herencia de sombras (1993), El dulce sabor de la venganza (2000). Selecciones de su narrativa y de su obra teatral se han traducido al inglés, al francés, al alemán y están recogidas en importantes recopilaciones antológicas.
Ingresó en 1998 como miembro de número a la Academia Costarricense de la Lengua, con su discurso «La dramatización de lo inmediato», que fue respondido por el académico Daniel Gallegos. Ocupa la silla F, de esta institución.
Su última publicación sería en el año 2007, con Génesis (teatro) también con sello de la Editorial Costa Rica. En total, es autor de  16 obras de teatro, tres novelas, varios ensayos y unos 40 cuentos.

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Nota: muere un grande de la cultura costarricense la madrugada del 1 de septiembre del 2013. Honor a su recuerdo desde este pequeña ventana. 

Sontag desató pasiones como activista política, teórica y crítica del arte. Por Erika Henchoz

Políticamente in-correcta para unos, políticamente correcta para muchos.

sontag-annie-leibovitz
 erikahenchoz@gmail.com
Susan Sontag, tan newyorkina como ciudadana del mundo, desató pasiones como activista política, como teórica y crítica del arte. Como polemista enardeció círculos reaccionarios estadounidenses: la llamaron traidora, idiota moral y hasta hubo quienes solicitaron confinarla en el desierto. Pues sí, esta escritora, cineasta, dramaturga, defensora a ultranza de los derechos humanos y que tan férreamente criticó la invasión norteamericana a Irak, protagoniza esta semblanza.
Fue, además,  -y por derecho propio- ciudadana honoraria de Sarajevo donde se alistó como profesora de la Academia Dramática, montó Esperando a Godot de Beckett junto con el director bosnio Haris Pasovic y el que trabajó con actores de diferentes etnias;  y fue portavoz de la intelectualidad comprometida contra la guerra.
Nacida un 16 de enero, de 1933, muere a los 71 años. Ajena a hacer confidencias sobre su intimidad, resultó al final de su vida, una mujer absolutamente expuesta en los diarios, que hicieron público el nombre de su único hijo David Rieff. Se le describe como una intelectual precoz y superdotada que a los 17 años entrevista a Thomas Mann y a los 19 tiene un hijo; y que escribía para construirse así misma.
Sontag estudió en las universidades de California, Chicago (se licenció en Filosofía y Letras en 1951), París y Harvard. Por su vasta formación filosófica y su pasión por la literatura de vanguardia, la escritora, dijo su colega Gore Vidal, se convirtió “más que ningún otro estadounidense, en el eslabón con la literatura europea actual”, editando textos escogidos de Roland Barthes y Antonin Artaud.
Su carrera literaria comenzó en 1963 cuando publicó su novela “El benefactor”. “Tengo, dice Susan,  la impresión de que la literatura amplió mi capacidad de compasión por la forma de llevarnos a mundos diferentes, envolvernos en su contexto, y hacernos sentir partícipes de una historia ajena”. A partir del éxito internacional de sus ensayos reunidos en “Contra la interpretación” (1966) y “Notas sobre lo camp”, se transformó en una autoridad en costumbres de su país”, escribió Silvina Friera.
Apunta Friera que “en 1968 (a los 35 años de edad de la autora) fue enviada como periodista a la guerra de Vietnam, una experiencia que marcó su vida. Sontag, también cineasta, filmó a las tropas israelíes en la guerra de Oriente  en 1973 y dirigió la película, “Tierra prometida”, en los Altos del Golán”.
“A mediados de los ‘70 le diagnosticaron cáncer y con la misma actitud combativa con la que se comprometía en luchas políticas y sociales, le torció el brazo a la muerte escribiendo “La enfermedad y sus metáforas” (1977).
Después vinieron otros títulos, algunos  traducidos a decenas de idiomas: “Sobre la fotografía” (ensayo), “Yo, etcétera” (relatos), “Bajo el signo de Saturno” (ensayos), “Ante el dolor de los demás” (ensayo de 2003) y las novelas “El amante del volcán “ y  ¡En América”, texto de ficción histórica por el que ganó el National Book Award en el año 2000, uno de los premios más prestigiosos de su país”.
Cero complaciente, la escritora fue una persona íntegra y demoledora. En 1993 participó de la fundación del Parlamento Internacional de Escritores, creado para defender la libertad de expresión y proteger a los autores perseguidos. Una vez dijo frente al genocidio a cuchillo en Ruanda que la literatura es totalmente secundaria, y lo afirmó así: “Ni me interesa Hazlitt, ni Burke, ni Bataille, ni Baudelaire, ni el malditismo, ni lo demoníaco, ni nada de eso. ¿Sabe lo que me interesa? Me interesa Ruanda”.

Ante el dolor ajeno dijo presente

Teórica y crítica de la cultura contemporánea, fue líder del movimiento antiglobalización, “conciencia crítica de Estados Unidos, combatiente del gobierno de Bush, la feminista y la preocupada por el dolor de los demás”, como dijo de ella Elena Poniatowska en entrevista con la Sontag, en el 2004.
“Susan, recuerda Elena, venía a México atraída por Ivan Illich, entonces en Cuernavaca. Se quedaba en el CIDOC de tres a cinco días. En Ivan Illich encontraba a un interlocutor verdadero. Allá estaban, además de Illich, Sergio Méndez Arceo y Lemmercier, quien mandó sicoanalizar a todos sus monjes a la sombra del autor de “El miedo de amar”, Erich Fromm. 

Dos temas le apasionaban a Susan de Illich (su idea de la “no escuela”) y el cine.

Ensayista, escritora, cineasta y más

"Freud. La mente de un moralista", puede considerarse quizás su primera publicación, cuya autoría compartió con el padre de su hijo David, Philip Rieff.
“Quien haya leído alguno de los magníficos ensayos de Sontag conoce su  ferozmente independiente manera de pensar y su voraz deseo de analizar la sociedad contemporánea, sin dejarse encorsetar por definiciones entre lo serio y lo culto y lo popular y lo frívolo”.
“Su colección de artículos “Contra la interpretación” (que se publicó cuando tenía 33 años) la convirtió instantáneamente en uno de las pensadoras más polémicas e importantes no solo en Estados Unidos, sino también en Europa, que visitó con frecuencia, y en cuyos ambientes intelectuales siempre deslumbró”, dice Mónica Abdala.
Le siguieron los ensayos “Estilos radicales” (1969),  ”Sobre la fotografía” (1975), “La enfermedad y sus metáforas “(1978),  ”Bajo el signo de Saturno” (1980) y “El sida y sus metáforas ” (1989).
Sus películas Duelo de caníbales (1969) y Hermano Carl (1971) fueron realizadas en Suecia, país del que llegaría a ser algo así como una ciudadana adoptiva.
“Fue después  que visitó Israel, para rodar Tierra prometida (1973), un documental sobre las tropas israelíes en los Altos del Golán. Ninguna de estas tres producciones recibió la atención prevista, aunque su realización dio lugar a uno de los ensayos-clave de la época: Sobre la fotografía (1977). El libro, una nueva reinterpretación sontaguiana del mundo, no venía ilustrado con fotografías; en él, la escritora reivindicaba la potencia y la autoridad de la palabra escrita”, anota Abdala.
Fue directora de las obras teatrales Jacques y su señor (Jacques y su amo, según la traducción en otros países hispanohablantes)  y Esperando a Godot, entre otras.
En el año 2000 Sontag publicó su cuarta novela, "En América", la historia de una inmigrante polaca del siglo XIX. La novela recibió el National Book Award, y al año siguiente mereció el siempre polémico Premio Jerusalén. Cuando recibió el Premio, el más prestigioso de Israel para escritores extranjeros, aceptó el galardón pese a las presiones para que lo rechazara. “La escritora, judía no practicante, aprovechó la oportunidad para condenar la política de ocupación israelí en los territorios palestinos y advirtió que la única solución sería la creación de un Estado binacional con la desaparición del Estado de Israel”, citan las fuentes en la red.
En el  2003,  la autora compartió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras con la marroquí Fátima Mernissi, y fue galardonada con el Premio de la Paz que otorgan los libreros alemanes,  en el que pronunció un fuerte discurso de aceptación, “me gusta pensar que no represento sino a la literatura, es decir, a una cierta idea de la literatura, y a la conciencia, una cierta idea de la conciencia o el deber”, dijo.
El año anterior había aparecido “Ante el dolor de los demás”, un breve ensayo que une dos de sus obsesiones: las imágenes y la guerra. El libro defiende el derecho de los hombres a cerrar los ojos ante las imágenes de violencia que los asedian todos los días. Todos saben, sin embargo, que Sontag ha dedicado su vida a practicar exactamente lo contrario.
La recuerdo muy alta, dice Poniatowska, las uñas muy cortas -porque se las comía-, los dientes levemente manchados -de allí su boquilla en la que encaja cigarro tras cigarro porque no deja de fumar un solo instante- muy delgada, muy fina.
Mantuvo relaciones con Harriet Sohmers Zwerling, con la dramaturga cubana María Irebe Fornés y durante sus últimos años con la fotógrafa Annie Leibovitz.
A sus 43 años sufrió cáncer de mama y probablemente a raíz de la radioterapia que recibió se le ‘disparó’ una leucemia mielógena aguda que le quitó la vida, como ya dijimos, a los 71 años de edad, un 28 de diciembre del año 2004. Su cuerpo reposa en el cementerio parisino de Montparnasse.

Entrevista a Susan Sontag


Piedra de Luna

Como tus dientes, si, Como tus huesos extendidos bajo el viento que todo lo lava y limpia. Como aquella lluvia relampagueante en el Alta...