sábado, 31 de julio de 2010

Rocío trae consigo una lluvia de estrellas nos dice Gustavo Becerra


Rocío Sariego

a: Jorge Sariego / por declarar inclaudicable su amor infinito




Por Gustavo Becerra

Al Otro lado del Mundo, vive Rocío.
Tiene la Casa que soñó. Y eso me alegra.
Mira por encima del Hombro la Tristeza
y juega con sus Hermanos Menores.
Hace rato que puso la Mesa y sirvió la Comida.
Muchos piensan que se ha ido (para siempre)
porque dejaron de escuchar su risa.


Otros imaginan que la Muerte tiene señorío
porque instaló sus Banderas en la Matriz Esencial
del Pulso, el Pálpito y la Presencia.


Yo soy de aquellos que la Imaginan
comiendo Pan, lavando Nubes, recordando
a Jorge en El Salvador o a su madre
yéndose a Nicaragua, con los ojos puestos
en un Porvenir posible. Ni idea si por el Camino
perdimos la Libreta de Direcciones
o los Códigos Postales, lo cierto es que nunca
deja de sonreír y consagra su ser a esta forma
de comunidad (de la que hablamos) y detrás
de ella veo a Laura. Trae una lluvia de Estrellas.


Y otras lluvias / que florecerán un día.
Nadie sabe porqué pudimos o no
derribar esas fronteras cuando era 27 de julio,
pero lo cierto es que las fronteras
fueron derribadas y el Material de los Acumulos
abrió sus Alas. Después todo fue cielo.


Y el Viaje continuó / sólo porque lo sembrado
era suficientes como para llenar Alforjas y Graneros.


No tengo la ingenuidad de creer
que todo fue Mandato de Las Divinidades,
pero tengo la certeza que era parte del Aire
y que se hizo parte de la Música.


Desde mi forma de ver: estaba en Dios.
Nunca estuvimos tan cerca -pienso-
como ahora que no está. Y desde el otro
lado del Mundo vuelvo a entender a esta Muchacha
que creía en el Hombre, el Arte y la Justicia.


Nada es fácil, menos estas construcciones
que debemos hacer en contra de la luz
(como la entendemos) y a favor de un Tiempo
donde los Adelantados nos esperan.


Claro, quedan los impactos de bala en la Embajada
y aunque la cambien de lugar
esos Impactos de Bala / viven en sus Muros:
otra Forma hermosa de destruir la Muerte. .


jueves, 29 de julio de 2010

Para la libertad de Miguel Hernández, en la voz de Serrat!

‎...porque donde unas cuencas vacías amanezcan, ella pondrá dos piedras de futura mirada y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan...soy como el árbol talado que retoño, aún.... tengo la vida!!!!! Miguel Hernández en la voz de Serrat.


http://www.youtube.com/watch?v=IgAT0jwnVzA

A mi Sembrador de Estrellas, mi recuerdo!

Mario Benedetti
Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza.
usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
porque me estoy muriendo santomé
usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
en esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme
usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo
no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así.
usted martín santomé no sabe
qué bien, que lindo dice
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor
usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo
usted Martín Santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal portazo
es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted
quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma me estoy cayendo
usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi
da.











miércoles, 28 de julio de 2010

Una mujer baila

Osvaldo Sauma, poeta costarricense.


una mujer baila
amparada a la noche
despliega sus brazos
como decir sus alas
desde el centro del aire
hacia las afueras del aire
en diagonal a los espacios
de la luz entre los costados
de la sombra
una mujer gira como un astro
y sobre sí misma
esboza la ruta del azar
y sus conjugaciones
gira baila
alza un tiempo magnético
como quien alza un pájaro
desde la tierra
que lo atrapa
y traza con un carbón encendido
el lenguaje bermejo de las cavernas
baila
y con ello sacude
los miedos de la infancia
que aterrados todavía
nos llaman desde su adentro
una mujer baila
sobre el corazón de la madera
para enardecer
el latido ciego de la vida
baila sobre mis heridas
para recrudecerme
el camino del remordimiento
una mujer baila sola
contra la adversidad
baila sobre el planeta errante
sobre un contratiempo de la memoria
y se fuga de la música
y vuelve sobre sí misma
para revelarnos
un deseo desterrado
del Paraíso terrenal.



martes, 20 de julio de 2010

El aprendiz de brujo, por Marité Valenzuela

19 de Julio , 2010

Muchos recuerdan al Ratón Miguel en la película Fantasía de Disney, el tortón en el que se mete por imitar a su maestro el mago tomando a escondidas su varita mágica, pues, ¡casi se ahoga!, quería que la escoba acarreara el agua para no hacerlo él, no quería trabajar, pero no pudo parar el hechizo y las escobas que eran miles seguían llenando de agua la casa. Llegó el mago y salvó la tanda, pero le dio un escobazo al aprendiz irresponsable.

Algo así está pasando en nuestra nave única que compartimos los seres humanos, nuestra sufriente Madre Tierra. No alcanzan las palabras que tenemos en el mundo para designar el derrame de petróleo en el Atlántico, es como si la varita mágica de la técnica nos hubiera permitido llevar a cabo increíbles logros, pero que el hechizo se nos fue de las manos, y ahora, con lo caro que es el petróleo, está siendo botado al mar incontrolablemente, es francamente el colmo, casi tan terrible como las explosiones atómicas. Y entonces oigo por ahí, que han propuesto cerrar el boquete, o los boquetes en el fondo submarino, ¡estallando bombas atómicas!

No es fácil guardar la compostura cuando escucho que algo daña cualquier ecosistema o pequeña mariposita, y no pienso como un señor Vilchez que escribió que “el tan sonado caso de las Crucitas” es “un minúsculo proyecto en el planeta”. La verdad es que estoy tan molesta como Obama. La especie humana tendrá que hacerle caso al mago que es Tatica Dios, y dejar las malas costumbres de mentir, matar y robar, eso debería estar pasado de moda.

Sí, todo debe cambiar, se racionalizará la basura, no existirán pobres, habrá zonas de bosquecitos y flores de colores en toda la ciudad, el transporte será organizado y no contaminará el ambiente, y así, otros muchos cambios. El modo de vida consumista es irracional y tonto, Charles Fourier decía en Francia por el año 1800 que era necesario que se llegase a trabajar en lo que a cada uno le produjera “atracción apasionada”, y así las cosas serían de gran calidad y se heredarían. El desperdicio es un pecadote. Se tiran productos al mar para mantener los precios y a la vez millones de personas pasan hambre, jinete despiadado que ha asolado siempre a los pueblos. Dejemos ya de gastar en la industria militar, en drogas, en vicio, en lujo, etc., y habría suficiente para que todos los habitantes del planeta seamos amigos, navegantes en el Universo esplendoroso, unidos por la conciencia cósmica de ser parte del Gran Misterio. Los chinos dicen que ninguna persona puede dormir en una cama ocupando más de dos metros. Cuando ya se tiene plata, ¿para qué tener más?, se convierte en una especie de religión, y sus miembros se fanatizan con frecuencia. “No se puede servir a Dios y al Dinero”, los dioses nos dieron una casa, aprendamos a habitarla y a amarla. Las guerras son ridículas y crueles, son otro jinete tétrico. Dejen de acumular riquezas los poderosos del mundo y repártanla con equidad, a cada cual lo que necesita, aumentando así el capital de felicidad, el único que produce dividendos sutiles que forjarán la esperanza de llegar a ser el Súper Hombre que anunció Nietzsche. Desarrollemos nuestras facultades superiores y que dentro de 5 mil años nuestros descendientes puedan hablar muy lindo de sus tataratatarabuelos que supieron proteger la Madre Tierra para ellos. Y trabajemos unidos para atajar la peor torta (por el momento) ecológica en la historia. Y que paguen los aprendices responsables de estas irresponsabilidades, merecen un buen escobazo.

domingo, 4 de julio de 2010

Rodolfo Dada, Popo y su poema al padre.....

FOTOGRAFÍA EN BLANCO Y NEGRO

Del poeta costarricense Rodolfo Dada
Cuando al mirarme en el espejo
Veo en mi cara la de mi padre...
José Coronel Urtecho.
Mi padre es mar, infancia,
plato frente a una costa incandescente,
ostión golpeado con un hacha,
cuerda girando en el aire matinal.
Un pochote repleto de iguanas y garrobos,
hamaca extendida entre almendros,
papaturro, rama de matapalo.
Mi padre es sueño, sombrero de paja,
la pijama azul, las pantuflas de cuero.
Cualquier referencia a su muerte
la niega el espejo. Su misma edad.
Manchas de sol.
Mar azul, plantado, infinito.
Aleta entre las olas, mantarrayas inmensas,
pargos rojos en una esquina de playa.
Ola perdida, arrecife sin corales,
la muerte es un mar vaciado.
El espejo es una canción,
“soy un pobre venadito...”,
la boca, el movimiento de la boca,
el magnetismo en sus dedos ondulantes.
Una caña doblada:
ojarán con su esperanza rota,
pez vela con el pico partido.
Es agua, silla, cuchillo, ostión abierto,
almeja, chinchorro, lisa, tiburón.
Mar desviscerado. 
Mi padre es aroma,
una jaula con bastirma bajo un sol enmohecido.
Hijos saliendo de un sueño. 
Una almohada en el espejo es mar.
Foto en blanco y negro:
un niño arrastra diez jureles y una cuerda.
Casa amarilla, paredes de pochote del 59.
Un niño mira el mar.

Piedra de Luna

Como tus dientes, si, Como tus huesos extendidos bajo el viento que todo lo lava y limpia. Como aquella lluvia relampagueante en el Alta...