jueves, 5 de diciembre de 2013

Monterroso

Genio de lo breve, del humor y la ironía



Tito Monterroso

Recopilado por Erika Henchoz

 La brevedad en su obra fue fundamental para colocarlo entre los clásicos. Todo, junto a su profundo y casi filosófico sentido del humor retrató la banalidad de los seres humanos“, dijo de Augusto Monterroso,  el escritor Gerardo Guinea Díez.
Monterroso inicia su voluminosa  - y breve en estilo- obra literaria  con el libro Obras Completas, mismo título con que cierra el último de esos cuentos .

“En Obras completas se anuncian las constantes de la obra posterior de Monterroso: el origen literario de su imaginación; el intercambio entre humor y seriedad, que conllevan la trampa en la sonrisa; la relatividad de los valores morales; la parodia y la burla de los estereotipos; la inclinación por la brevedad en la escritura; la crítica del academicismo y la solemnidad; la presencia, aunque sólo anunciada, de los animales con comportamientos humanos y literarios.
En suma, cabe destacar la originalidad de un autor que se lanza a la publicación de su primera obra con un título tan llamativo y sorprendente, pero que apunta un guiño inteligente y afectuoso a sus lectores, que lo seguirán, guiño tras guiño, a lo largo de su carrera literaria”, destaca el Centro Virtual Cervantes”.
Monterroso, autodidacta, nacido un 21 de diciembre en cuna de bohemios, buscó como tantos otros que escriben, ser releído a lo largo del tiempo: en clave de humor, ironía y la risa. Supo y manifestó que para lograrlo se necesitaba mucho trabajo, y que sus contenidos, por supuesto, no fuesen superficiales.
Tito, como le gustaba que lo llamaran sus amigos, era un excelente conversador y evocador de anécdotas dijo su amiga Concepción Bados Ciria, “recuerdo las que me contó a propósito de otros escritores latinoamericanos como Julio Cortázar, Pablo Neruda, o Jorge Luis Borges, a quienes admiraba y apreciaba en extremo. Se puede decir que había leído casi todos los libros, pues eran inagotables las referencias, de diversas lenguas y culturas, que el autor mencionaba en sus conversaciones (en las que predominaba el tono reflexivo, pausado, hasta cierto punto erudito y muchas veces nostálgico)”.

“En una ocasión me mostró la pequeña habitación que le servía de estudio, en el jardín, a la entrada de su casa de Chimalistac, en el barrio de San Ángel, en Ciudad de México: me emocionó porque más bien parecía un habitación monacal, al estilo de las celdas de los monjes carmelitas; eso sí, presidía el recinto un antiguo tocadiscos y, a su alrededor, se apilaban los incontables discos de música clásica, pues, como se sabe, era un melómano consumado. Imaginé que mientras escribía se hacía acompañar de la música que había empezado a amar siendo todavía niño, allá en Guatemala”, contó  Concepción.
Se estrena como escritor (publicado) muchos años después de empezar a escribir, sólo llegó a mostrar antes de 1959, sus entrevistas.

En esa fecha conmovió como un nuevo e inusual escritor de la literatura latinoamericana, cuyos rasgos están cargados como ya se dijo, de humor, de ironía y  de crítica a ciertas manías culturales, con la mayúscula maravilla de verla además dibujada por su propia mano.

Fui espontáneo sólo para el arranque, luego aparecía la esclavitud para encontrar la forma”.  No le fue fácil, dijo en varias oportunidades, entre ellas al periodista Francisco Sánchez Dragó, en 1999.
Desde que uno empieza a tratar de escribir se encuentra con 5 enemigos: el poema, el ensayo, la novela el cuento y el reportaje, decía Monterroso. “Entre ellos, el cuento me parece ser  el enemigo más pequeño”.
Curioso que diga que buscó entre los géneros “al enemigo más pequeño”, que escribiera relatos y cuentos breves y que su estatura también lo fuera; lo que contrasta por supuesto, con lo grande que sigue siendo el reconocimiento a su obra.

Entre libros y música


Nací  en un ambiente familiar bastante culto, con muchos libros , mucha música  y arte en general. Había un ambiente bohemio en casa donde llegaban escritores, amigos de los cantantes, toreros y actores. Empecé a leer siendo muy niño“.
Siempre le pareció que vivió un atraso de lecturas de  por lo menos un siglo, “empecé leyendo el Quijote, los poetas del siglo de oro y otros, pero no son los autores con lo que yo debí empezar leyendo”.
Guatemalteco y hondureño, porque nace  y vive en Tegucigalpa hasta sus 14 años cuando se nacionaliza guatemalteco, Monterroso cuenta a Sánchez Dragó  que nació exactamente en una editorial de su padre Vicente Monterroso,  periodista y fiestero.
Antes de convertirse en militante revolucionario,  Tito trabajó muy duro en una carnicería. En punto las 6 de la tarde , solía salir del trabajo directo a la biblioteca del pueblo que estaba de camino a su casa . Trabajó  6 años en esa carnicería desde las 4 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Colaboraba con las tareas que le asignaba el contador.
Su jefe,  además de ponerlo a trabajar en la parte administrativa,  lo surtía de libros y le orientaba en lecturas, pues descubrió en Monterroso un joven especial.
A los 23 años Monterroso se ve obligado a exiliarse, sin queja alguna, en México donde comulga entre otros con amigos que hace muy cercanos: Ernesto Cardenal, Mejías Sánchez, Rubén  y Rosario Castellanos, que por el año 1944 comenzaba a escribir. Apresado, escapa y llega a México.
Lo contrata la editorial Céneca, del poeta, escritor y dramaturgo  José Bergamín, donde realizaban ediciones especiales del Quijote y Machado, por ejemplo,  muy finas.  Él se encargaba en corregir pruebas.

México nos recibe espléndidamente, casi al fin de la II Segunda Guerra Mundial, en 1944. Un hervidero de gente llegamos de muchos países del mundo. Eso fue un gran aprendizaje”.
No publicaba, pese a que la incorporación al mundo cultural mexicano fue muy fácil. “Yo pasé desde 44 al 59 sin publicar, apenas me atreví a publicar entrevistas”.
Regresa a Guatemala en 1996, desde su salida a México en 1944.  Trabajó en medio de esos años, no obstante, para dos gobiernos de su patria, primero como Cónsul en Bolivia, donde se ve de nuevo obligado a salir tras un golpe de estado. Sale a Chile como refugiado cuando derribaron a Arbenz. “Allí me ayudaron muchos amigos como Neruda y Manuel Rojas; luego pasé a trabajar en la Embajada de Guatemala en México”.

Se despide a  sus 82 años

Tras un infarto, Monterroso muere el 7 de febrero del año 2003. Su compañera de vida fue la escritora mexicana Barbara Jacobs. Al entierro asiste su amigo García Márquez, quien expresó:

Fue un gran hombre y un gran escritor. Todo lo que diga está de más”.
Le acompañaba Álvaro Mutis, íntimo también del guatemalteco afincado en México, genio de lo breve, uno de los autores latinoamericanos más importantes del siglo XX. Los restos del maestro fueron velados en una funeraria de la capital y trasladados ayer al crematorio del Panteón Español, publicó entonces el diario El país.

Vivió sin perder su sentido del humor. En una de sus últimas presentaciones  de Pájaros de Hispanoamérica, Monterroso ridiculizó su pequeña estatura, afición que frecuentaba regularmente. “Estábamos en una presentación de su libro con Juan Villoro, que es mucho más alto que yo, y nos puso a su lado”, recordó Enrique González Casanova, poeta y pensador mexicano. “Y luego [Monterroso] dijo enfrente de todos: ‘A estos dos me los paso por alto”.
Eliseo Alberto, Elena Poniatowska, Alí Chumacero, David Huerta, Federico Campbell y Aline Petterson, entre otros, asistieron a las honras fúnebres.

Obras y Premios

Obras completas (y otros cuentos) (1959)
La oveja negra y demás fábulas (1969)

Movimiento perpetuo (1972)

Lo demás es silencio (1978)

Viaje al centro de la fábula (1981)

La palabra mágica (1983)

La letra e: fragmentos de un diario (1987)

Los buscadores de oro (1993)

La vaca (1998)

Pájaros de Hispanoamérica (2002)

Literatura y vida (2004)

 

Premio Nacional de Cuento Saker Ti, Guatemala (1952)

Premio Villaurrutia (1975)

Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo (1996)

Premio Nacional Miguel Ángel Asturias, Guatemala (1997)

Premio Felipe Herrera Lane a la Integración Cultural y el Desarrollo de América Latina y el Caribe, en Santiago de Chile (1999)

Príncipe de Asturias de las Letras (2000)
 

martes, 5 de noviembre de 2013

Alta mar

Cuando baja la marea, ¡sigo en alta mar! 
Somos agua, espuma y sal. 
Consumirnos en su oleaje, ahogarnos y volver a respirar, 
el mar nos lleva, nos trae, 
¡cuánta agua hemos de llevar!
cuando baja la marea, ¡ seguís en alta mar!

e henchoz

UN REBELLE CAMUS

“… casi joven todavía, rico sólo por mis dudas, con una obra apenas desarrollada…”, Camus

CamusAlberto

Por Erika Henchoz

erikahenchoz@gmail.com

El escritor no puede ponerse al servicio de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la sufren. Albert Camus

Cronista, editor,  escritor y, ante todo, humanista. Un filósofo. Un pensador que anhelaba valores y el sentido de las cosas. Un hombre que amó también el teatro: montó clásicos con obreros aficionados  y tradujo a grandes, como a Calderón de  la Barca. Camus fue ese autor y pensador que traspasó el tiempo, transpiró futuros inmediatos, habló de  las soledades más profundas del hombre en un mundo en que se perdía -y sigue perdiendo-  mucho de lo propio: consignas e ideologías, religiones deslegitimizadas,  todo autodestruído en este globo, por seres poco humanos, hum…tan contemporáneo.  Amado por muchos, Camus es como si El extranjero, fuésemos todos.
En ‘La crisis del hombre’, escribió  ”Si no se cree en nada, si nada tiene sentido y si en ninguna parte se puede descubrir valor alguno, entonces todo está permitido y nada tiene importancia. Entonces no hay nada bueno ni malo, y Hitler no tenía razón ni sinrazón. Lo mismo da arrastrar al horno crematorio a millones de inocentes que consagrarse al cuidado de enfermos. A los muertos se les puede hacer honores o se les puede tratar como basura. Todo tiene entonces el mismo valor… Si nada es verdadero o falso, nada bueno o malo, si el único valor es la habilidad, sólo puede adoptarse una norma: la de llegar a ser el más hábil, es decir, el más fuerte. En este caso, ya no se divide el mundo en justos e injustos, sino en señores y esclavos. El que domina tiene razón». El artículo causó fuerte impacto en Europa.

Años en Argelia

De sus padres, pequeños productores de marañón rojo en Argelia, Camus  narra en El primer hombre, algunos datos de su infancia.  Nació el 7 de noviembre de 1913 en un barrio pobre, muy pobre, del este de Argelia, por entonces un departamento francés. Su mamá, de ascendencia española fue una mujer humilde, sencilla, sin estudios.  Su padre, francés, murió en la I Guerra Mundial, meses después de su nacimiento.
La infancia difícil que tuvo Albert Camus fue compensada por su maestro, Louis Germain, quien lo trató con afecto y le consiguió una beca para ingresar al Liceo. Se dice que es a él a quien dedica el Premio Nobel, que recibe un 10 de diciembre de 1957, en Estocolmo.
En su país, Argelia, formó “una compañía de teatro de aficionados que representaba obras importantes, ante un auditorio integrado por trabajadores. Luego, ejerció como periodista durante un corto período de tiempo en un diario de la capital, mientras viajaba  por Europa. En 1939 publicó Bodas, conjunto de artículos que incluyen numerosas reflexiones inspiradas en sus lecturas y viajes. En 1940 marchó a París, donde pronto encontró trabajo como redactor en Paris-Soir”.
Se instaló en la redacción del diario, al tiempo que  produjo una importante obra literaria, apurada quizá por ese destino trágico que le esperaba a los 47 años, cuando sufrió un aparatoso accidente automovilístico. Murió junto a su amigo Michel Gillmard, sobrino del famoso editor, Gastón.
Desde su militancia de izquierda enriqueció su pluma también. Siendo cronista del periódico Combat, “denuncia al franquismo y apoya a los anarquistas españoles. De 1944 a 1947 co- dirige el diario y protesta por los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki”, cita RFI.

De pie (de izquierda a derecha) Jacques Lacán, Cécile Eluard, Pierre Reverdy, Louise Leiris, Pablo Picasso, Zanie de Campan, Valentine Hugo, Simone de Beauvoir, Brassaï.
Sentados: Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Michel Leiris, Jean Aubier (el calvo).


“En 1943 Camus se cruza con Jean-Paul Sartre y una aparente amistad se instala. Van de copas, colaboran algunas veces, hacen llamados conjuntos por la paz, pero en el fondo un abismo les separa y es la política.  En 1951 Sartre da su apoyo ilimitado al PC, y en ese mismo año aparece el ensayo “El hombre rebelde”. El totalitarismo marxista es el principal blanco de Camus. ¿Puede un intelectual apoyar a Stalin?, ¿debe callarse o gritar cuando la esperanza se transforma en maquinaria de guerra?.  Se instala un debate intelectual  sin precedentes y la ruptura entre ambos será absoluta. Nunca más volvieron a dirigirse la palabra”, según RFI, en español.
Autor de El extranjero, La Peste, El primer hombre (novela publicada  35 años después de su muerte, en 1995 cuyos borradores se encontraron en el asiento trasero del automóvil en el que viajaba), El mito de Sísifo, Los carnets, La caída y El hombre rebelde son algunos de los textos -Camus, que más se siguen en el mundo.
Sus escritos desnudan almas, crean incendios existenciales  y recobran esperanzas para continuar muchas luchas.  Modificar -para bien- las realidades injustas circundantes, es de grandes, como de grandes es también que una obra leída hace  veinte o treinta años atrás, remueva y agite ánimos, humores y verdades, hoy.

El segundo más jóven-Nobel de las letras

A sus 44 años  recibió el Premio Nobel de Literatura de 1957. Camus es el segundo escritor más joven en recibir el máximo galardón de  las letras. El  primero en llevarse el premio fue Rudyard Kipling, en 1907, con 42 años. Por cierto, Kipling fue además el primer literato británico en ganarlo.
Un dato curioso e importante es que un año después, Camus recomendó el galardón a Boris Pasternak, a quien precisamente se lo dieron en 1958  “desatando una histeria sin parangón en las esferas de poder de la URSS.  Pasternak fue amenazado personalmente por el Fiscal General del Estado de procesarlo por traición a la patria. A raíz de una campaña de desprestigio y acoso sin precedentes, Pasternak falleció en mayo de 1960”.  Camus fue un gran impulsor de la obra del poeta y narrador Pasternak, principalmente de El doctor Zhivago.
Aún se insinúa que la KGB estuvo detrás de la muerte de Camus. “La novedad se diseminó tras la publicación en Francia e Italia de Toda mi vida, los diarios íntimos de Jan Zabrana, poeta checo, traductor y amigo de Camus”.
“De un hombre que sabe muchas cosas y tiene fuentes confiables, escuché una cosa muy extraña. El afirma que el incidente de tránsito de 1960 en el que murió Camus fue arreglado por el espionaje soviético. Fueron ellos quienes dañaron un neumático del auto gracias a un instrumento técnico que con la elevada velocidad logró cortar el neumático o hacer un agujero en él”, escribe Zabrana en 1980.

De sus obras maestras, el discurso de Premio Nobel.

“….. ¿Cómo un hombre, casi joven todavía, rico sólo por sus dudas, con una obra apenas desarrollada, habituado a vivir en la soledad del trabajo o en el retiro de la amistad, podría recibir, sin una especie de pánico, un galardón que le coloca de pronto, y solo, a plena luz? ¿Con qué ánimo podía recibir ese honor al tiempo que, en tantos sitios, otros escritores, algunos de los más grandes, están reducidos al silencio y cuando, al mismo tiempo, su tierra natal conoce una desdicha incesante?
He sentido esa inquietud, y ese malestar. Para recobrar mi paz interior me ha sido necesario ponerme de acuerdo con un destino demasiado generoso. Y como era imposible igualarme a él con el único apoyo de mis méritos, no he hallado nada mejor, para ayudarme, que lo que me ha sostenido a lo largo de mi vida y en las circunstancias más opuestas: la idea que me he forjado de mi arte y de la misión del escritor. Permítanme,  aunque sólo sea en prueba de reconocimiento y amistad, que les diga, lo más sencillamente posible, cuál es esa idea. 
Personalmente, no puedo vivir sin mi arte. Pero jamás he puesto ese arte por encima de cualquier cosa. Por el contrario, si me es necesario es porque no me separa de nadie, y me permite vivir, tal como soy, a la par de todos. A mi ver, el arte no es una diversión solitaria. Es un medio de emocionar al mayor número de hombres, ofreciéndoles una imagen privilegiada de dolores y alegrías comunes. Obliga, pues, al artista a no aislarse; le somete a la verdad, a la más humilde y más universal. Y aquellos que muchas veces han elegido su destino de artistas porque se sentían distintos, aprenden pronto que no podrán nutrir su arte ni su diferencia más que confesando su semejanza con todos”.
El artista se forja en ese perpetuo ir y venir de sí mismo hacia los demás,  equidistante entre la belleza, sin la cual no puede vivir, y la comunidad, de la cual no puede desprenderse. Por eso, los verdaderos artistas no desdeñan nada; se obligan a comprender en vez de juzgar. Y si han de tomar partido en este mundo, sólo puede ser por una sociedad en la que, según la gran frase de Nietzsche, no ha de reinar el juez sino el creador, sea trabajador o intelectual”…
… indudablemente, cada generación se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no podrá hacerlo. Pero su tarea es quizás mayor. Consiste en impedir que el mundo se deshaga. Heredera de una historia corrompida —en la que se mezclan las revoluciones fracasadas, las técnicas enloquecidas, los dioses muertos, y las ideologías extenuadas; en la que poderes mediocres, que pueden hoy destruirlo todo, no saben convencer; en la que la inteligencia se humilla hasta ponerse al servicio del odio y de la opresión—, esa generación ha debido, en si misma y a su alrededor, restaurar, partiendo de amargas inquietudes, un poco de lo que constituye la dignidad de vivir y de morir…
Jamás he podido renunciar a la luz, a la dicha de ser, a la vida libre en que he crecido…” 

Un rebelde muere en forma absurda y no de pie.

El accidente en el cual falleció Albert Camus se produjo el 4 de enero de 1960.  El auto en que se estrelló era un Facel Vega último modelo “en cuyo asiento delantero –y sin cinturón de seguridad– viajaba el autor de La peste junto a Michel Gallimard, sobrino de su famoso editor, su esposa Janine y su hija Anne… trozos del automóvil volaron a cientos de metros. Sólo las mujeres, que viajaban atrás, salvaron sus vidas”.  Dieron de frente junto un árbol.
“En las crónicas de la época y hasta ahora, nadie dudó jamás que la rotura de un neumático fue lo que provocó el fatídico choque en La Chapelle Champigny, a 113 kilómetros de París. El vehículo quedó tan destrozado que los servicios de asistencia que intercedieron demoraron varias horas en extraer el cuerpo todavía agonizante del escritor. Tenía el cráneo fracturado y el cuello quebrado. El cuerpo sin vida del  Nobel fue llevado al ayuntamiento donde fue velado”, según publicó el año pasado la Revista Ñ.

“La luz de la verdad es la belleza”

A cien años de su nacimiento, la ética en Camus sigue marcando rumbos. Nuevas y más sólidas generaciones de jóvenes del mundo conocerán y se abstraerán por su obra …. a propósito de la fiesta literaria mundial que se vive en su honor.
Como se dice al inicio, el autor y filosofo murió  joven, con posturas políticas maduras. Pacífico en extremo como quien se precia anunciar justicia y libertad.
Antifranquista,  antitotalitario. Nunca defendió ejército alguno,  fue duro e implacable en el combate de las ideas y las posiciones periodísticas del momento que le tocó vivir. Esa misma independencia  de criterio que le caracterizó, se la cobró a la prensa francesa, donde alguna vez fue censurado.
Hombre maduro, leal,  libre y grande entre los más grandes del siglo XX.

Obra

Novelas y relatos
La muerte feliz (La mort heureuse) (1937)
El extranjero (L’étranger) (1942)
La peste (La peste) (1947)
La caída (La chute) (1956)
El exilio y el reino (L’exil et le royaume) (1957)

Teatro
Calígula (Caligula) (1944)
El malentendido (Le malentendu) (1944)
Estado de sitio (L’état de siège) (1948)
Los justos (Les justes) (1950)
Los posesos (1959)

Ensayos
Bodas (Noces) (1939)
El mito de Sísifo (Le mythe de Sisyphe) (1942)
Cartas a un amigo alemán (Lettres à un ami allemand) (1948)
El hombre rebelde (L’homme révolté) (1951)
El verano (L’Été) (1954)
Reflexiones sobre la guillotina (Réflexions sur la guillotine) (1957)


viernes, 25 de octubre de 2013


Juan Carlos Mestre

Te lo dedico

GEOGRAFÍA

Quien no haya visto el mar que se levante
yo os lo voy a contar, cerrad los ojos.
Imaginad que el agua, como un caballo blanco,
se hubiera subido al campanario.
Las hojas de los árboles son peces,
la nieve, espuma de cristal sobre las olas.
Como de un vaso de luz
que sostuviera la mano de Dios,
van cayendo una a una las gotas de la vida.
Así, el inocente pájaro,
la piedra, el musgo o la mariposa
van entrando en el agua que ya todo lo cubre.
Creeréis que el mundo desde siempre,
ha ido llevándole sus ríos.
Del fuego, de la oculta ceniza de madera
ha tomado el mar su verde brote de esmeralda.
Como el ruiseñor que canta
en los jardines de la tierra
también las caracolas en sus profundos valles
celebran la música.
Por eso al acercar tu oído
a ese bello laberinto de leche
escucharás, aunque no quieras,
el inmenso ruido de la mar.
Ahora ya lo sabéis,
y solo falta empujarlo, entre todos,
al aire.

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martes, 15 de octubre de 2013

Santa Fé de amores color terracota. 
Pueblo de artistas que llegan de todas partes.
El viento es su abrigo, como la luz, su nombre.

Refugio de un corazón atento al amor, cuando la ternura va delante. Santa Fé sitio de poetas y del Poeta Mayor, sentido de vida llena de razones. 





lunes, 14 de octubre de 2013


¡¡CHAPARRÓN DE AMOR!!

MI BENDICIÓN  




Dicen que las flores no dejaban de cantar 
tu nombre, tu nombre cariño 
Que las olas de los mares te hicieron un chal 
de espuma, de nubes y lirios 

Y la luna no se convenció 
Y bajó a mirarte el corazón 
Y al mirarte dijo que había visto un SOL 
radiante, más bello que mi bendición 

Tenerte, besarte, andar de la mano contigo 
Mi cielo, mirarte, decirte un te quiero al oído 
yo te lo digo, que bendición 

Dicen que las palmas aplaudían al oír 
tu pasos, tus pasos cariño 
Que los ríos salen de su cauce al contemplar 
tus ojos, tus ojos divinos 

Y un lucero no se convenció 
Y bajo a mirarte el corazón 
Y al mirarte dijo que no había visto luna 
llena, más bella que mi bendición 

Tenerte, besarte, andar de la mano contigo 
Mi cielo, mirarte, decirte un te quiero al oído 
yo te lo digo, que bendición 

Cuando me hablas oigo un coro de amor 
para dos 
El falsete de un te quiero pegado a 
tu voz, que bendición 

Tenerte, besarte, andar de la mano contigo 
Mi cielo, mirarte, decirte un te quiero al oído 
yo te lo digo, que bendición (BIS)

viernes, 11 de octubre de 2013

Volé entre sueños de azul y mar, navegué en aguas dulces, profundas, transparentes, lejos del tajamar......., surqué por fín el horizonte en medio de tu fuerza: oleaje de amor. Volé entre sueños de azul y mar. 



martes, 8 de octubre de 2013

Sylvia Plath es la Escritora del Mes en   http://literofilia.com/?p=15814 
Hay trastornos mentales en seres sensibles que son lamentables, espantosos. 

domingo, 6 de octubre de 2013

Carta a George B. Moore en defensa del anonimato JOSÉ EMILIO PACHECO

CARTA A GEORGE B. MOORE EN DEFENSA DEL ANONIMATO
Jose Emilio Pacheco
De: "Los trabajos del mar" (1983)

No sé por qué escribimos, querido George.
Y a veces me pregunto por qué más tarde
publicamos lo escrito. Es decir, lanzamos
una botella al mar, harto y repleto
de basura y botellas con mensajes.
Nunca sabremos
a quién ni adónde la llevarán las mareas.
Lo más probablees que sucumba en la tempestad y el abismo.

Sin embargo, no es tan inútil esta mueca de náufrago.
Porque un domingo
usted me llama de Estes Park, Colorado,
me dice que ha leído cuanto está en la botella
(a través de los mares: nuestras dos lenguas)
y quiere hacerme una entrevista.
Después recibo un telegrama inmenso
(lo que se habrá gastado usted al enviarlo).
En vez de responderle o dejarlo en silencio
se me ocurrieron estos versos. No es un poema,
no aspira al privilegio de la poesía
(no es voluntaria).
Y voy a usar, así lo hacían los antiguos,
el verso como instrumento de todo aquello
(relato, carta, drama, historia, manual agrícola)
que hoy decimos en prosa.

Para empezar a no responderle,
no tengo nada que añadir a lo que está en mis poemas,
dejo a otros el comentario, no me preocupa
(si alguno tengo) mi lugar en la historia.
(Tarde o temprano a todos nos espera el naufragio.)
Escribo y eso es todo. Escribo: doy la mitad del poema.
Poesía no es signos negros en la página blanca.
Llamo poesía a ese lugar del encuentro
con la experiencia ajena. El lector, la lectora
harán o no el poema que tan sólo he esbozado.

No leemos a otros: nos leemos en ellos.
Me parece un milagro
que algún desconocido pueda verse en mi espejo.
Si hay un mérito en esto –dijo Pessoa—
corresponde a los versos, no al autor de los versos.
Si de casualidad es un gran poeta
dejará cuatro o cinco poemas válidos,
rodeados de fracasos y borradores.
Sus opiniones personalesson de verdad muy poco interesantes.

Extraño el mundo el nuestro: cada día
le interesan cada vez más los poetas;
la poesía cada vez menos.
El poeta dejó de ser la voz de la tribu,
aquel que habla por quienes no hablan.
Se ha vuelto más otro entertainer.
Sus borracheras, sus fornicaciones, su historia clínica,
sus alianzas o pleitos con los demás payasos del circo,
tiene asegurado el amplio público
a quien ya no hace falta leer poemas.

Sigo pensando
que es otra cosa la poesía:
una forma de amor que sólo existe en silencio,
en un pacto secreto entre dos personas,
de dos desconocidos casi siempre.
acaso leyó usted que Juan Ramón Jiménez
pensó hace mucho tiempo en editar una revista.
Iba a llamarse “Anonimato”.
Publicaría no firmas sino poemas;
se haría con poemas, no con poetas.
Y yo quisiera como el maestro español
que la poesía fuese anónima ya que es colectiva
(a eso tienden mis versos y mis versiones).
Posiblemente usted me dará la razón.
Usted que me ha leído y no me conoce.
No nos veremos nunca pero somos amigos.
Si le gustaron mis versos
qué más da que sean míos/ de otros/ de nadie.
En realidad los poemas que leyó son de usted:
Usted, su autor, que los inventa al leerlos.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Dionisio Cabal escribe "Cantata de la Guerra de 1856"


"(...) de coraje y valentía
dijo: "¡aquí nadie dispara
si no es a la orden mía!"
Se abrió la camisa blanca,
rezó la santa oración
y le gritó a los soldados ...
"¡Fuego!" con todo pulmón,
Suavemente se fue a tierra
catorce balas sembradas,
aunque era Setiembre,...vi
...catorce guarias moradas.
Y todo el mundo era un llanto
en lo lejos y en lo junto,
mientras los jefes decían
"¿Qué hacemos con el difunto?"
dijo don Máximo Blanco
"tirémoslo al ancho mar
para que las otras fieras
se lo puedan devorar,
pues si le damos sepulcro y
lo ponemos en santuario
las gentes vendrán a verlo
como quien viene al calvario" (...)

Fragmento de la Segunda relación del poeta soldado de la Cantata de la Guerra de1856 escrita por Dionisio Cabal Antillón. El fusilamiento de Juanito Mora, obra de Carlos Aguilar.





domingo, 22 de septiembre de 2013

Mutis ni sale, ni se silencia

MUERE MUTIS, Y CON ÉL EL GAVIERO MAQROLL, EL POETA Y NARRADOR COLOMBIANO QUE IRÁ A CONOCER LAS DELICIAS DE OTROS MUNDOS CON LA MISMA BONDAD QUE LE CARACTERIZÓ EN ESTAS TIERRAS.  

¡Del poeta que admiré, al poeta que se deja amar, su poema Batallas hubo.........solo Maqroll!



I
Casi al amanecer, el mar morado,
llanto de las adormideras, roca viva,
pasto a las luces del alba,
triste sábana que recoge entre asombros
la mugre del mundo.
Casi al amanecer, en playas pizarra
y agudos caracoles y cortantes corolas,
batallas hubo, grandes guerras mudas
dejaron sus huellas.
Se trataba, por fin,
del amor y sus hirientes hojas,
nada nuevo.
Batallas hubo a orillas del mar
que rebota ciego y desordenado,
como un reptil preso en los cristales del alba.
Cenizas del amor en los altares del mundo,
nada nuevo.


II

De nada vale esforzarse en tan viejas hazañas,
ni alzar el gozo hasta las más altas cimas de la ola,
ni vigilar los signos que anuncian la muda invasión
nocturna y sideral que reina sobre las extensiones.
De nada vale.
Todo torna a su sitio usado y pobre
y un silencio juicioso se extiende, polvoso y denso,
sobre cada cosa, sobre cada impulso
que viene a morir contra la cerrada coraza de los días.
Las tempestades vencidas, los agitados viajes,
sólo al olvido acuden, en su hastiado dominio
se precipitan y preparan nuevas incursiones
contra la vieja piel del hombre
que espera a su fin
como pastor de piedra ingenua y a ciegas.

III

Y hay también el tiempo que rueda interminable,
persistente, usando y cambiando,
como piedra que cae o carreta que se desboca.
El tiempo, muchacha, que te esconde en su pecho
con tus manos seguras y tu melena de legionaria
y algo de tu piel que permanece;
el tiempo, en fin, con sus armas ocultas.
Nada nuevo.

Óyelo como corre por el mar, por el cielo

Entre los versos del Capitán que confesó haber vivido en medio de las alturas del propio vuelo del cóndor, grande, erguido, fuerte y hermoso, este poema y esta pieza que a uno le gustaría escuchar (ambas) cuando uno muera. 

EL VIENTO EN LA ISLA

EL viento es un caballo:
óyelo cómo corre
por el mar, por el cielo.

Quiere llevarme: escucha
cómo recorre el mundo
para llevarme lejos.

Escóndeme en tus brazos
por esta noche sola,
mientras la lluvia rompe
contra el mar y la tierra
su boca innumerable.

Escucha cómo el viento
me llama galopando
para llevarme lejos.

Con tu frente en mi frente,
con tu boca en mi boca,
atados nuestros cuerpos
al amor que nos quema,
deja que el viento pase
sin que pueda llevarme.

Deja que el viento corra
coronado de espuma,
que me llame y me busque
galopando en la sombra,
mientras yo, sumergido
bajo tus grandes ojos,
por esta noche sola
descansaré, amor mío.



http://www.youtube.com/watch?v=hH4P-ppGwNs

jueves, 19 de septiembre de 2013





Jóvenes del mundo refunfuñan contra los teléfonos inteligentes

Fuente: Erika Henchoz  |  2013-09-19


Aquí el artículo:
http://elpais.cr/frontend/noticia_detalle/3/85958

jueves, 12 de septiembre de 2013

El hambre se cubre con amor cuando golpea fuerte. Pero al amor hay que saberlo alimentar también cuando ya no hay suficiente pan en la mesa.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

jueves, 5 de septiembre de 2013

martes, 3 de septiembre de 2013

Rompeolas, lluvia y Sol

¡Sos mi caracol, un rompeolas amoroso, y se te siente el aguacero! Ojalá tu mirada jamás se empañe. Los vacíos se cubran con tus brazos, para quedar repleta.
 

domingo, 1 de septiembre de 2013

Efraín Chacón, santo y seña de Dota


Efraín Chacón Ureña llegó a San Gerardo de Dota hace seis décadas, él es ejemplo vivo de quien trabaja, produce y vive de la tierra.







Pauca sed bona: 

como el caite de don Efráin cuando abrió caminos y senderos en San Gerardo de Dota, hace 60 años: se enclavó con Federico su hermano y 5 personas más, en medio de unas de las montañas y regiones más hermosos de nuestro país...... allí conviven los quetzales tan pequeños y grandes, los aguatillos y las flores entre la gente que madruga y recorre las laderas del río Saavegre, sólo para saberse vivo entre tanta belleza natural. Allí se entienden con el mero cielo los robles erguidos , como el roble blanco, desde 'hace no menos de 2 mil años', me dice don Efraín. 

Se repartieron tierras como se reparte la vista honda del alma de quien ama; sembraron, crecieron y compartieron su paraíso con científicos, turistas nacionales y extranjeros donde protegen ese hábitat de repollitos y lechugas en flor, moras, higos, aguacates.....es cuando uno aprende a amar lo que se tiene como patria.






Piedra de Luna

Como tus dientes, si, Como tus huesos extendidos bajo el viento que todo lo lava y limpia. Como aquella lluvia relampagueante en el Alta...