miércoles, 2 de septiembre de 2015

¿Quién pudiera robarte aguacero?



¡Extrae tu aire!
lluvia de canto, nube crecida,
tirantez del cielo!
Percute tus cuerdas de sonidos graves contra esta espalda,
Transplántalas
como semillas de contrabajo en el aire.
Deshaz tu furia
alivia el peso, cargas y recuerdos
Revienta tus formas, responde a la melodía entre sus hilos de plata.
Produce en mí tu resonancia, la tensión perfecta,
Echa raíz entre el cuenco de barro seco y tu boca.
Desata tu esplendor de jardinero de los aromas y los cuatro vientos.
Embalsa el amor, huye.
Destruye la brisa empozada
Rescata el cántaro desde este vientre
abultado y repleto, de líquidos blancos.
eh

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