de Érika Henchoz
Cumplo 62 años y me cuesta reconocerme
pero mis pensamientos siguen brillando como cuando era joven.
Brote feroz de nubes y espuma. El sol arde, tatuado en el traje azul del mar convulso. La arena se amontona en una de las últimas olas, ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario