lunes, 1 de agosto de 2011

¡Desde Machu Pichu!

¿Quién sabe si las estrellas hablan entre sí?
¿Quién podría decir que el cosmos no es el
lecho de amor más grande?

¿O si los tibios soles infinitos han sido hogares para calentar galaxias?

Cobijas plateadas del amor del mundo. 

Yo puedo contestar.
yo puedo hablar de los confines del pensamiento.
Y aún allá, lejos tan lejos,
se pierden distantes e inalcanzables
los latifundios cósmicos del amor.
 

Las caricias más anchas que la luz,
dimensionan la altura los Nortes infinitos,

que se avergüenzan pequeños
ante una canción de amor.

Yo puedo contestar, porque me vieron los soles
las estrellas
y los días 

testigos siderales del amor errante.

Yo puedo contestar

mundos eternos, ateridas piedras de luz
araron las sabanas 

peinaron soledades,
y me dijeron un día

que hay lechos en el cosmos
mediodías en el cielo,
Y que al lugar remoto donde había llegado

no se distingue en lo que miras,

si es allá
o si es mañana,

pero que siempre será morada
de corazones y versos
de mieles evaporadas, que recogí en este
cántaro, que me prestó una luna cercana
para dártelo a ti, mi diosa, 

cuando pudiera encontrarte.

 

 

Omar Cota








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